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¿Qué es una enfermedad laboral?

10 de agosto de 20268 min de lectura
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Contenido

Qué es una enfermedad laboral, cómo se clasifican, cuáles son las más comunes y cómo se reconocen legalmente para poder prevenirlas en el trabajo.

Una enfermedad laboral se define como aquella patología que un trabajador adquiere directamente a causa de la exposición a riesgos derivados de su actividad laboral. Prevenirla y reconocerla a tiempo forma parte del servicio SG-SST que toda empresa debe implementar.

Estos riesgos pueden ser de diversa índole, abarcando desde condiciones ambientales adversas hasta la manipulación de sustancias nocivas.

Para que una enfermedad sea considerada laboral, debe estar contemplada en el listado oficial de enfermedades profesionales establecido por las autoridades competentes y debe haberse contraído en el ejercicio de las funciones propias del trabajo.

Debe existir una relación directa entre la enfermedad y las condiciones de trabajo para que sea reconocida como laboral, lo cual implica que la patología haya sido causada por la actividad en cuestión y no por factores externos o ajenos al trabajo.

Clasificación de las enfermedades laborales

En el Decreto 1477 de 2014 del Ministerio de Trabajo puedes ver la tabla con la clasificación de las enfermedades laborales; esta clasificación define las enfermedades que se consideran directamente relacionadas con el ejercicio de una actividad laboral y que, por lo tanto, pueden ser objeto de reconocimiento y protección por parte de las autoridades competentes.

Así están clasificadas:

  • I. Enfermedades infecciosas y parasitarias.
  • II. Cáncer de origen laboral.
  • III. Enfermedades no malignas del sistema hematopoyético.
  • IV. Trastornos mentales y del comportamiento.
  • V. Enfermedades del sistema nervioso.
  • VI. Enfermedades del ojo y sus anexos.
  • VII. Enfermedades del oído y problemas de fonación.
  • VIII. Enfermedades del sistema cardiovascular y cerebro-vascular.
  • IX. Enfermedades del sistema respiratorio.
  • X. Enfermedades del sistema digestivo y el hígado.
  • XI. Enfermedades de la piel y tejido subcutáneo.
  • XII. Enfermedades del sistema músculo-esquelético y tejido conjuntivo.
  • XIII. Enfermedades del sistema genitourinario.
  • XIV. Intoxicaciones.
  • XV. Enfermedades del sistema endocrino.

Agentes causantes de las enfermedades laborales

Las enfermedades laborales pueden ser causadas por una variedad de factores de riesgo, que pueden incluir sustancias químicas, físicas, biológicas, ergonómicas y psicosociales. Conocer los tipos de riesgos laborales según la ARL ayuda a identificar cuáles afectan a cada puesto de trabajo:

  • Sustancias químicas: incluyen productos químicos como solventes, ácidos, metales pesados y pesticidas, que pueden causar intoxicaciones, irritaciones cutáneas, enfermedades respiratorias y cáncer.
  • Agentes físicos: comprenden factores como el ruido, las vibraciones, las radiaciones ionizantes y no ionizantes, así como las temperaturas extremas, que pueden provocar pérdida de audición, trastornos musculoesqueléticos, quemaduras y enfermedades relacionadas con la exposición a la radiación.
  • Agentes biológicos: incluyen bacterias, virus, hongos y parásitos presentes en el ambiente laboral, que pueden causar infecciones, alergias y enfermedades transmitidas por vectores.
  • Factores ergonómicos: se refieren a las condiciones relacionadas con la ergonomía del puesto de trabajo, como la postura, el levantamiento de cargas pesadas, la repetición de movimientos y la falta de adaptación de los equipos de trabajo, que pueden causar lesiones musculoesqueléticas y trastornos relacionados con el estrés físico.
  • Factores psicosociales: incluyen el estrés laboral, el acoso laboral, la violencia en el trabajo, la sobrecarga de trabajo y la falta de apoyo social, que pueden provocar trastornos mentales como la ansiedad, la depresión y el síndrome de burnout.

Las enfermedades laborales más comunes

Las enfermedades laborales varían según el tipo de industria y los riesgos asociados a cada puesto de trabajo, pero pueden prevenirse mediante la implementación de medidas de seguridad y salud en el trabajo, la formación adecuada de los trabajadores y la identificación y control de los riesgos laborales específicos de cada sector. Veamos de forma general las más comunes:

  • Lesiones musculoesqueléticas: como la tendinitis, la bursitis, la epicondilitis (codo de tenista) y la tenosinovitis, causadas por movimientos repetitivos, posturas incómodas o levantamiento de cargas pesadas.
  • Pérdida de audición: provocada por la exposición prolongada a ruido intenso en entornos laborales como la industria manufacturera, la construcción y la minería.
  • Trastornos respiratorios: incluyendo el asma ocupacional, la bronquitis crónica y la neumonitis por hipersensibilidad, causados por la exposición a polvos, humos, gases y vapores químicos en sectores como la agricultura, la industria química y la construcción.
  • Lesiones por traumatismos: como fracturas, contusiones y cortes, resultantes de accidentes en el trabajo, especialmente en sectores como la construcción, la minería y la manufactura.
  • Trastornos mentales: tales como el estrés laboral, la ansiedad y la depresión, asociados con ambientes de trabajo estresantes, el acoso laboral y la sobrecarga de responsabilidades.
  • Enfermedades dermatológicas: como la dermatitis de contacto, la urticaria y la dermatitis atópica, causadas por el contacto con sustancias irritantes o alérgenos en sectores como la limpieza, la industria química y la agricultura.

Diferencia entre accidente de trabajo y enfermedad laboral

La diferencia fundamental entre un accidente de trabajo y una enfermedad laboral radica en la naturaleza de su ocurrencia y las circunstancias que los rodean.

Un accidente de trabajo se caracteriza por ser un evento repentino que acontece por causa o con ocasión del trabajo, provocando una lesión, perturbación funcional, invalidez o incluso la muerte del trabajador.

Por otro lado, una enfermedad laboral surge gradualmente debido a la exposición prolongada a factores de riesgo presentes en el ambiente laboral, manifestándose como una condición de salud adversa relacionada con la actividad laboral.

Mientras que el accidente implica una situación súbita y directamente relacionada con el trabajo, la enfermedad se desarrolla a lo largo del tiempo como resultado de la exposición continua a agentes nocivos en el entorno de trabajo.

Ambos son contemplados por la legislación laboral colombiana y otorgan derechos y protección al trabajador afectado, aunque difieren en su naturaleza y forma de ocurrencia.

¿En qué influyen las enfermedades laborales?

Las enfermedades laborales pueden tener múltiples impactos tanto en los trabajadores como en las empresas, afectando la salud y el bienestar de los trabajadores y la productividad de la compañía.

En las empresas

En primer lugar, pueden resultar en costos financieros directos, como gastos médicos, compensaciones laborales y pérdida de productividad debido a la ausencia de empleados o la disminución de su rendimiento.

Estos costos pueden afectar la rentabilidad y la competitividad y generar costos indirectos relacionados con la contratación y capacitación de personal sustituto, así como con la implementación de medidas de prevención y seguridad en el trabajo.

Además, las empresas pueden enfrentar repercusiones legales y reputacionales si no cumplen con las normativas de seguridad laboral o si se descubre que han expuesto a sus trabajadores a riesgos laborales evitables.

La moral y el compromiso de los empleados podría verse afectado, lo que podría disminuir el clima y la satisfacción en el trabajo.

En las personas

Para los empleados, las enfermedades laborales pueden causar dolor, malestar y discapacidad, lo que afecta la calidad de vida de los trabajadores y puede limitar su capacidad para realizar sus tareas diarias, tanto en el trabajo como en su vida personal.

También generan estrés y ansiedad relacionados con la incertidumbre sobre el futuro y las preocupaciones financieras asociadas con los gastos médicos y la pérdida de ingresos debido a la incapacidad para trabajar.

Las enfermedades laborales también pueden tener un impacto emocional significativo, causando sentimientos de frustración, impotencia y depresión, y afectar las relaciones interpersonales, tanto en el ámbito laboral como en el hogar, debido a la necesidad de apoyo y cuidado adicionales.

Alterar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, dificultando la capacidad de las personas para disfrutar plenamente de sus vidas fuera del trabajo, afecta su bienestar general.

¿Cómo prevenir las enfermedades laborales?

Es necesario implementar medidas proactivas que aborden los riesgos laborales y promuevan un ambiente de trabajo seguro y saludable.

En primer lugar, es crucial identificar y evaluar los riesgos específicos de cada puesto de trabajo, mediante la realización de una evaluación de riesgos laborales y análisis de seguridad.

A partir de esta información, se pueden desarrollar e implementar medidas preventivas adecuadas, como el uso de equipos de protección personal, la adopción de prácticas de trabajo seguras, la implementación de controles de ingeniería para eliminar o reducir los riesgos, y la capacitación adecuada para los trabajadores sobre los peligros y medidas de prevención.

Es importante promover una cultura de seguridad y salud en el trabajo, fomentando la participación activa de los trabajadores en la identificación y prevención de riesgos, y proporcionando recursos y apoyo para mantener un entorno laboral seguro. Un sistema de vigilancia epidemiológica resulta clave para detectar de forma temprana los efectos de la exposición a los agentes nocivos.

Es crucial abordar las enfermedades laborales no solo desde una perspectiva de salud pública, sino también desde una perspectiva humanitaria y de derechos humanos, asegurando que los trabajadores estén protegidos y apoyados en su entorno laboral.

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